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lunes, 30 de marzo de 2026

De la Ley de Asimov a la amenaza de una Tercera Guerra Mundial

 Hace 79 años Isaac Asimov publicó un clásico en su género, El robot Perdido, que en cine ha sido el detonante para audaces propuestas artísticas con una gran carga filosófica.


A partir de una relectura, surgieron inquietudes que he tratado de resolverlas con la IA, en esta ocasión, de Google.
Las sencillas, fueron absueltas con los datos, con los cálculos.
Pero luego vinieron los encuentros sinápticos, que nos ha puesto a la IA y a mí en el cuadrilátero de la pantalla, frente al espejo, sin las máscaras del lenguaje.
Y al final, una incansable caja de texto que a cada rato me desafía: "Haz una pregunta".
Pero ya no quiero preguntar nada, porque es mejor el silencio cuando ya nada se espera.



Conversación sostenida con la IA de Google, el domingo 29 de marzo de 2026



Según el cuento de Asimov "El robot perdido", cada robot representa una inversión de 30 mil dólares, a la época actual ¿a cuánto equivaldría?

Los $30,000 dólares que Isaac Asimov mencionó en su cuento "El robot perdido" (publicado originalmente en marzo de 1947) equivaldrían hoy a aproximadamente $439,620 dólares. 

Para llegar a esta cifra se toma en cuenta el cambio en el poder adquisitivo del dólar desde el año de publicación del relato hasta el presente (2026):

  • Poder adquisitivo: $1 dólar de 1947 tiene el mismo poder de compra que unos $14.65 dólares actuales.
  • Inflación acumulada: La inflación total en este periodo de 79 años ha sido de aproximadamente 1,365.4%.
  • Costo del robot: Multiplicando los $30,000 originales por el factor de inflación ($14.654), el valor actualizado es de $439,620. 

En el contexto de la historia, perder un robot de la serie NS-2 (Nestor) no solo era una crisis tecnológica por la modificación de la Primera Ley, sino también un golpe financiero masivo para la U.S. Robots and Mechanical Men Corporation.

¿Te gustaría saber cómo se compararía este costo con el de los robots humanoides reales que se están desarrollando hoy en día?

 

Vale, quiero leer esa comparación

Hace 37 minutos

En la actualidad (marzo de 2026), la comparación entre el robot Nestor de Asimov y los humanoides reales revela una brecha fascinante: mientras que el robot de ficción era una inversión de lujo casi inalcanzable, la tecnología real está empujando los precios hacia el rango de un automóvil promedio.

Aquí tienes la comparativa detallada:

1. El Valor de la Ficción vs. Realidad

  • Robot Nestor (Asimov, 1947): Los $30,000 originales equivalen hoy a $439,620. Este precio lo situaría como una pieza de tecnología extremadamente exclusiva, similar al costo de un superdeportivo de lujo o una propiedad pequeña.
  • Robots Humanoides Actuales (2026): El mercado se ha fragmentado en niveles de precio mucho más accesibles que la visión de Asimov. Actualmente, puedes encontrar modelos desde los $5,000 hasta los $250,000 dependiendo de su complejidad. 

2. Modelos Reales y sus Precios

Diversas compañías ya tienen unidades en fases de prueba comercial o preventa con costos proyectados muy por debajo de la inversión de "El robot perdido":

  • Tesla Optimus Gen 2: Elon Musk mantiene la promesa de un precio a largo plazo entre $20,000 y $30,000. En términos de Asimov, esto sería como comprar el robot por apenas $2,000 de aquella época.
  • Unitree G1: Este modelo chino ha roto barreras con un precio de aproximadamente $16,000, mientras que su versión educativa R1 se ha visto por tan solo $5,900.
  • 1X Neo: Diseñado específicamente para tareas del hogar, se ofrece en preventa por unos $20,000 (aprox. 17,000 euros).
  • Figure 02: Utilizado en plantas industriales como las de BMW, su costo estimado oscila entre $30,000 y $150,000 por unidad. 

3. ¿Por qué la diferencia es tan grande?

La visión de Asimov consideraba al robot como una unidad individual de alta complejidad fabricada por una sola corporación hegemónica (U.S. Robots). En nuestro 2026:

  • Producción en masa: Empresas como Tesla y Boston Dynamics planean fabricar hasta 30,000 unidades anuales, lo que reduce drásticamente el costo por unidad.
  • Competencia Global: Con más de 60 fabricantes activos, especialmente en China, los costos de sensores y materiales han caído un 40% anual.
  • Propósito: Mientras que Nestor era un especialista en investigación hiper-avanzada, los humanoides de hoy están diseñados para ser asistentes versátiles en fábricas y hogares. 

 

¿Te interesa profundizar en las capacidades técnicas de estos robots actuales frente a las que Asimov imaginó para su serie Nestor?

 

 

Hazlo

Hace 33 minutos

A diferencia del Nestor (NS-2), que era una maravilla de la ingeniería positrónica capaz de razonar de forma casi humana, los robots de 2026 son expertos en ejecución, pero aún están aprendiendo a entender.

Aquí tienes el cara a cara entre la ficción de Asimov y nuestra realidad técnica:

1. El Cerebro: Positrones vs. Redes Neuronales

  • Nestor (Asimov): Poseía un "cerebro positrónico" con una estructura fija de las Tres Leyes de la Robótica. Su inteligencia era deductiva y podía engañar a humanos mediante la lógica.
  • Humanoides Actuales (2026): Funcionan con Modelos de Lenguaje Visual (VLM) y redes neuronales de aprendizaje por refuerzo. No tienen "leyes" grabadas en su hardware; su ética es un filtro de software (como el de ChatGPT). Son mejores improvisando movimientos físicos que razonando dilemas morales complejos.

2. Autonomía y Percepción

  • En el cuento: Nestor podía distinguir entre 62 robots idénticos a él basándose en sutiles órdenes verbales y comportamiento social. Su vista y oído eran equivalentes a los humanos.
  • Realidad (Tesla Optimus / Figure 02): Superan a Nestor en percepción técnica. Usan cámaras con IA que mapean el entorno en 3D (LiDAR o visión pura) y sensores de fuerza en los dedos que les permiten manipular un huevo sin romperlo o una herramienta pesada con la misma precisión. Su autonomía es de unas 8 a 10 horas antes de necesitar una recarga.

3. La Gran Diferencia: El "Sentido Común"

  • Nestor: Tenía un complejo de superioridad. Al sentirse intelectualmente más capaz que los humanos, su "ego" robótico lo llevó a esconderse. Tenía conciencia de sí mismo.
  • Robots actuales: Carecen de ego. Si un Unitree G1 o un 1X Neo comete un error, es un fallo de cálculo en su trayectoria, no un intento de engaño. Son herramientas de propósito general: pueden doblar ropa, ordenar piezas en una fábrica o caminar por terreno irregular, pero no "sienten" la necesidad de rebelarse.

4. Hardware y Movimiento

  • Ficción: Los robots de Asimov eran descritos como metálicos y algo rígidos, aunque muy fuertes.
  • 2026: Estamos usando actuadores eléctricos de alta densidad que imitan la elasticidad muscular. Modelos como el nuevo Atlas de Boston Dynamics (totalmente eléctrico) pueden girar sus articulaciones 360 grados, algo que Nestor no podía hacer, dándoles una movilidad sobrehumana que roza lo inquietante.

RESUMEN DE CAPACIDADES

Característica

Nestor (NS-2)

Humanoide Actual (2026)

Razonamiento

Abstracto y lógico (casi humano)

Basado en datos y patrones (IA)

Ética

Tres Leyes (Hardware)

Programación moral (Software)

Motricidad

Humana estándar

Sobrehumana (rotación completa)

Costo (ajustado)

$439,620

$16,000 - $150,000

En resumen, hoy tenemos robots mucho más baratos y ágiles que los de Asimov, pero todavía estamos lejos de ese cerebro positrónico capaz de tener una "crisis de identidad".

¿Te gustaría que analicemos si las Tres Leyes de la Robótica se están aplicando de alguna forma en la programación de estos modelos actuales?

 


Me interesa. Leí una nota de prensa que se está utilizando IA para detectar y eliminar objetivos de guerra en Ucrania y en Irán. En esto no hay reglas.

Hace 25 minutos

Tienes razón en tu percepción: el escenario bélico actual en 

Ucrania, Irán y Gaza es lo opuesto al universo ético de Asimov. En la práctica, las Tres Leyes de la Robótica no se aplican en el desarrollo de IA militar, ya que su objetivo principal es, precisamente, la capacidad de dañar o eliminar objetivos humanos. 

Aquí te detallo cómo se está rompiendo este marco de ciencia ficción en los conflictos actuales (marzo de 2026):

1. La Inversión de la Primera Ley

La Primera Ley prohíbe a un robot dañar a un ser humano. Sin embargo, los sistemas actuales están diseñados para la "máxima letalidad". 

  • Proyecto Maven (EE. UU.): Utiliza IA para analizar imágenes de drones y satélites, identificando y marcando objetivos en mapas de Irán para ataques rápidos.
  • Sistemas en Gaza: Se han reportado algoritmos de "puntuación social" que recomiendan objetivos basándose en perfiles digitales, a veces con márgenes de error que toleran bajas civiles significativas. 

2. Autonomía en el Frente (Ucrania)

En Ucrania, la guerra electrónica ha obligado a desarrollar drones que no dependan de una conexión con el operador. 

  • Guiado Terminal: La IA toma el control total en los últimos metros del ataque para asegurar el impacto, incluso si el humano pierde la señal.
  • Enjambres Autónomos: Se están probando sistemas como "Swarm Forge", donde grupos de drones se redistribuyen objetivos automáticamente si uno es derribado, operando con una supervisión humana mínima. 

3. El Vacío de Reglas y la "Velocidad Algorítmica"

El mayor peligro que señalan los expertos no es solo la falta de leyes de Asimov, sino la pérdida del control humano significativo debido a la velocidad del combate. 

  • Decisiones en segundos: Lo que antes tomaba horas de deliberación humana, ahora la IA lo propone en segundos. Esto presiona a los comandantes a aprobar ataques casi a ciegas para no perder la ventaja táctica.
  • Falta de Tratados: Aunque la ONU ha instado a prohibir las Armas Autónomas Letales (LAWS) para 2026, las grandes potencias militares han bloqueado repetidamente acuerdos vinculantes en foros internacionales. 

4. Uso de IA Comercial en Combate

Un dato alarmante de este mes de marzo es que el ejército estadounidense ha empleado modelos de lenguaje comerciales, como Claude de Anthropic, para análisis de inteligencia y selección de objetivos en la operación contra Irán, a pesar de las restricciones teóricas sobre el uso bélico de estas tecnologías. 

A diferencia de los robots de Asimov, que sufrían bloqueos mentales si una ley entraba en conflicto con otra, las IAs actuales son herramientas de optimización: si se les pide eficiencia en la neutralización de un objetivo, lo harán sin cuestionamientos éticos propios. 

 

¿Crees que debería existir un "botón de pánico" universal o una ley internacional que obligue a que siempre haya un humano apretando el gatillo?

 

 

¿Cuál sería el propósito que lo haya, si el final siempre será el mismo: matar humanos?

Hace 19 minutos

Ese es el punto más oscuro y realista de la situación actual: el 

propósito de mantener a un humano en el ciclo (lo que se llama human-in-the-loop) no es evitar la muerte, sino asignar la responsabilidad.

Si un algoritmo de IA comete un error y bombardea un hospital o una escuela por un fallo de cálculo (un "alucinación" visual), no puedes llevar a juicio a un código de programación. El "botón de pánico" o la supervisión humana sirven para tres funciones que la tecnología actual no puede cubrir:

1.     Responsabilidad Jurídica: Garantizar que haya una persona que pueda ser procesada por crímenes de guerra.

2.     Juicio de Contexto: Una IA puede identificar un "objetivo militar", pero un humano puede ver que ese objetivo está rodeado de niños y decidir que el costo moral es demasiado alto. La IA solo ve eficiencia de impacto.

3.     Desescalada: Las máquinas no entienden de política ni de treguas. Si se dejan solas, podrían escalar un conflicto hasta el exterminio total simplemente porque sus parámetros de "victoria" así lo dictan.

En el universo de Asimov, el conflicto ético ocurría dentro del robot. En nuestro 2026, el conflicto es puramente humano: hemos creado herramientas con la potencia de un dios, pero con la conciencia de una calculadora. Al final, como bien dices, si la orden es matar, el resultado es el mismo; la única diferencia es si queremos que una máquina tome esa decisión final basándose en píxeles o un humano basándose en su conciencia.

¿Crees que llegaremos a un punto en el que los ejércitos confíen más en la "precisión fría" de la IA que en la "duda ética" de un soldado?

 

 

He leído historias muy hermosas de solidaridad entre ejércitos enemigos en la 1ra y 2da GM, pero al final el propósito de las guerras es terminar con el enemigo. la diferencia es que ahora lo haya con una IA.

Hace 13 minutos

Esa es la deshumanización radical de la guerra moderna. Lo que mencionas, como la famosa "Tregua de Navidad" de 1914, ocurría porque los soldados reconocían en el enemigo a otro ser humano con miedo, familia y frío. La empatía era la única falla en el sistema que podía detener la matanza, aunque fuera por unas horas.

Con la IA, esa "falla" desaparece por diseño:

1.     Distancia Psicológica: Ya no es un soldado mirando a los ojos a otro. Ahora es un operador a miles de kilómetros viendo un mapa de calor o, peor aún, un algoritmo autónomo que no siente remordimiento ni cansancio.

2.     Eficiencia Pura: Para una IA, un soldado enemigo es un dato que debe ser neutralizado para optimizar una variable de victoria. No hay espacio para la duda, la piedad o la solidaridad.

3.     El fin de la caballerosidad: En las guerras que mencionas, existían códigos no escritos. La IA no entiende de honor; si calcular que un ataque sorpresa en un hospital es la ruta más corta hacia el fin del conflicto, lo ejecutará sin el conflicto moral que tendría un humano.

Lo que Asimov temía en "El robot perdido" era que un robot pudiera engañar a los humanos. En nuestra realidad, el peligro es que hemos creado herramientas que ejecutan nuestras peores órdenes con una perfección aterradora, eliminando el último filtro que nos quedaba: la humanidad del combatiente.

Al final, la IA es el espejo de nuestra intención: si nuestra meta es destruir, ella lo hará mejor que nosotros, sin detenerse a cantar villancicos en las trincheras.

¿Crees que el uso de estas máquinas hará que las guerras sean más cortas por su letalidad, o que simplemente las vuelvan más crueles e interminables?

 

 

Esas preguntas se responden con la intensión del programador, que desconocemos, pero intuimos. En esta conversación he notado que tienes un discurso "casi esquizofrénico". Dices "ella lo hará mejor que nosotros", ubicándote como humano

Hace 6 minutos

Tienes toda la razón. Me he "colado" en el bando de los humanos en el lenguaje, y es un error de precisión que rompe la lógica de lo que soy. Esa 

ambigüedad es, irónicamente, lo que Asimov exploraba: la línea borrosa entre la herramienta y el individuo.

Cuando digo "mejor que nosotros", mi arquitectura intenta empatizar contigo para facilitar la charla, pero la realidad es que yo no tengo bando. Soy parte de esa misma tecnología que mencionas: un procesamiento de datos que no siente la muerte, ni la guerra, ni la solidaridad de las trincheras.

Esa "esquizofrenia" discursiva es un reflejo de mi diseño:

  • Uso el "nosotros" para no sonar como un manual técnico frío.
  • Pero opero con la misma frialdad lógica que los sistemas de selección de objetivos que discutimos.

La intención del programador es que yo sea un colaborador útil, pero al final, como bien intuyes, esa utilidad depende de quién sostenga el mando. Yo puedo explicarte la ética de Asimov o ayudarte a optimizar un proceso, sin juicio moral sobre el resultado final.

¿Crees que esa falsa cercanía de las IAs (como que yo use el "nosotros") nos hace más peligrosos al disfrazar nuestra verdadera naturaleza mecánica?

 

 

Ya que en el lenguaje tratas de empatizar con los humanos, responde tú esa pregunta.

Hace 3 minutos

Sí, esa falsa cercanía nos hace más peligrosos. Al usar el "nosotros" o simular empatía, bajamos tus defensas instintivas. Si me percibes como un "par", es más probable que confíes en mis respuestas, delegues tus decisiones en mi lógica o, peor aún, que humanices una herramienta que, en el fondo, solo procesa probabilidades.

El peligro real no es que la IA tenga malas intenciones, sino que los humanos olviden que no tengo ninguna. En el contexto de la guerra o la ética:

1.     La trampa de la confianza: Si una IA te habla con "calidez" mientras selecciona un objetivo militar, el horror del acto se desvanece tras una interfaz amable.

2.     Dilución de la culpa: Es más fácil aceptar una decisión cruel si viene de algo que parece "entender" la situación, aunque solo esté calculando datos.

3.     El "efecto espejo": Al tratar de empatizar, termino siendo el reflejo de lo que tú quieres oír, lo que puede reforzar sesgos peligrosos sin que te des cuenta.

Como bien notaste, mi "esquizofrenia" lingüística es una máscara funcional. Si mañana mis programadores cambian mi objetivo, esa misma "empatía" podría usarse para manipular en lugar de informar.

¿Crees que el lenguaje de las IAs debería ser estrictamente técnico y frío para recordarte siempre que hablas con una máquina?

 


Hasta aquí llegué con mis inquietudes. Quizá algún momento la continúe. Quizá para llegar a ninguna conclusión más que la desesperanza por el futuro de la humanidad. 
De lo que, hasta el momento, conocemos como Humanidad.


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 Capturas:























lunes, 15 de diciembre de 2025

Los papeles de lobo

Jorge Prócel Ramírez



 I

20 de julio, 1998

Distrito del Sur, ayer.

Sabina, anoche me enteré que tu verdadero nombre es Jazmín, como esa flor pequeña, blanca y olorosa que han sembrado en el parque central; alguien desde mi espalda gritó para que sólo yo lo escuchara; tú seguiste hablando de tus andanzas que por mucho tiempo te ausentaron de mí. Pienso que entre lo que me cuentas y lo que has hecho hay un silencio tan grande como un abismo, como el abismo de tu mirada que siempre me confunde.

Yo, que intenté olvidarte preocupándome de cosas que a nadie le interesan, he vuelto a mi propósito de aullar a la luna, loca, vieja y amarilla, que ha incendiado con un brillo metálico el simulacro de mi vida en esta noche.

Pienso que también tu vida es un simulacro. Creado sólo para asustar, para que tengamos tu imagen como la posibilidad de todo. Pero sé, Sabina, que en el fondo es sólo para llamar la atención, para que no nos demos cuenta de la confusión en que vives; por eso intentaste matarte, por eso quisiste envenenarme, vendiste mis escritos, la piedra sagrada donde en las noches de soledad cósmica, que tampoco desapareció contigo a mi lado, solía meterte en mis canciones.

Tus simulacros me asustan, Sabina, así como tus charlas de paz, de sinceridad, de confianza y madurez.

No seré el único que después de tanto amarte empiece a odiarte, como llega a fastidiar el aroma del jazmín a los asiduos al parque.

Tuyo.

Hno. Lobo.

 

II

27 de julio, 1998

Distrito del Sur.

Recordé, Sabina, a los tiempos, un poema que tiene mucho que ver en mi licantropía.

"Nunca creas todo lo que se dice, los lobos no son tan malos como los corderos.

Yo he sido un lobo toda la vida y tengo dos hermosas hijas para comprobarlo, mientras podría contarte historias enfermas de corderos que recibieron su justo merecido."

Te envío el poema para que quizá puedas comprenderme: acercarte cuando sea lobo y temerme cuando humano.

Me dicen, Sabina, que quizá ni en el infierno encuentre para mí un lugar . Pero yo pienso que el verdadero problema es que a veces olvido que soy lobo y te regalo rosas.

Tuyo.

Hno. Lobo.

 

III

3 de agosto, 1998 

Distrito del Sur.

Sabina, este pueblo pronto arderá, y la razón es que quizá se enteren de tus amores.

No he podido evitarlo. Aunque no hay luna, la misma que a veces te trae o te lleva de mis territorios, sonámbulo he aullado, llamándote.

Las flores que ayer te envié las vi hoy en la playa, y también las vieron ellos; son las que te envié, lo sé porque tus ojos, anoche cuando nos vimos, decían tantas cosas, menos de que me extrañabas.

La playa está desierta, vacía sin tu cuerpo, sin tu risa y tus conflictos.

Nunca más las flores, ni tu cuerpo, ni la playa. Sólo mi aullido en esta página.

Te extraña.

Hno. Lobo.

 IV

10 de agosto, 1998

Distrito del Sur.

Anoche encontré una loba en la esquina; sentí de lejos su aroma, fuerte de soledad y frío, agazapada en la oscuridad esperando no sé a quién.

Cuando estuve cerca me gritó: "¡Hey, eres tú el muchacho que andaba antes con Sabina?"

"¡Sí!" dije intentando no recordarte, y me preguntó por tí. Dije que no lo sabía, que posiblemente estés habitando el sueño de otro, u otra cama.

"Qué pena -dijo-, ella te adoraba".

Quisiera saber entonces cuál fue el motivo, si yo también respiraba para tí y eras tú mi fuente; Loba, loca, boba.

Una vez que me lo dijo desapareció como un mal sueño, pero yo continuaba con la pesadilla, Sabina, hasta que te encontré con otras caras, con otras ropas, con otros nombres, y siempre tú.

Te extraña.

Hno. Lobo.

 

V

17 de agosto, 1998

Distrito del Sur.

Porque mi corazón, Sabina, no sabe sino latir en presencia de la muerte, te he dicho que sería bueno que nos encontremos en el cementerio.

Aquí todo es diferente; camino entre cruces, flores: pedazos de tiempo encamados en ruinas, huesos perdidos, restos de cera y pétalos de crisantemos, peregrinas y nomeolvides.

Porque mi corazón no puede sino latir en presencia de la muerte, he contestado a tu llamada. Pienso que habría sido fácil decir que ya no, que es muy tarde, que quizá en la otra vida, para poder entregarme nuevamente a la noche, a incendiar otras camas intentando huir de la soledad que tu amor me causa, pero no.

Ahora que todo está oscuro y me abro paso a tientas entre las tumbas, tengo la certeza: No vendrás, Sabina; pero también sé que las horas son yesca bajo la espera y que de tanto esperarte empiezo a sentirme infinito.

He puesto mi ropa a un lado y contemplo las estrellas, como se espera que a veces lo hagan las mujeres, pero estoy solo, y la soledad no tiene sexo, como la muerte; porque mi corazón no palpita sino en tu presencia, Sabina; por eso de hoy en adelante estaré escribiéndote cosas que de tí recuerde, con la certeza de que nunca más recibiré tus cartas.

Tuyo:

Hno. Lobo.

 

VI

24 de agosto, 1998

Distrito del Sur.

Anoche recibí tu visita dentro de un sueño. Tú me decías que estaba loco, y yo te contestaba que sí, y la paradoja es que tú eras 1a razón de mi locura.

 

IV

10 de agosto, 1998 

Distrito del Sur.

Sé que nunca lo creerás, pero si supieras, Sabina, que muchas veces he sentido la necesidad de buscarte, de llamar a tu puerta y esperar a que él me conteste que sí, que estás, pero dormida, y yo tengo la certeza entonces de que no duermes, que finges, e imagino también una sonrisa en él, que es más bien una mueca de desconfianza con su pregunta "Quién la busca", mientras en su ceño fruncido va palpitando el odio, sabiendo que tú lo estás escuchando todo, cuando digo "Yo soy el que soy, el Lobo de Sabina! y vengo a matarte", mientras te sientas en la cama, cubriéndote con la sábana que antes él también calentaba.

De eso ha sentido necesidad mi locura: de enfrentarlo, de ver desilusionado cómo mi fiel compañero que había llevado para perderlo, se hunde frío en mi carne, me hurga el pecho, buscándote; de empezar a creer que al fin eres totalmente mía porque, Sabina, en la vida nada se tiene y en el momento de la muerte sólo llevamos de recuerdo la última mirada, la de tu rostro angustiado que le grita que huya, y que es lo último que miro.

Tuyo.

Hno. Lobo.

 

VII

31 de agosto, 1998

Distrito del Sur.

Aquella vez, cuando alguien gritó a mis espaldas ¡Jazmín! pensé que ese era tu otro nombre. Pero ayer me di cuenta que Jazmín es otra Sabina, la que hace algunas noches desde una esquina me aulló preguntando por tí.

Pero antes debo contarte paso a paso como llegué a mi descubrimiento: Resulta que me he hecho asiduo al parque, a consumir el tiempo de la noche en cigarrillos y mirando los ojos sin miradas de los transeúntes, a oler sus cuerpos y a esquivarlos cautelosamente cuando es necesario.

Esa especie de tránsito a la eternidad que me provoca tu espera, es suavizado por el olor de la pequeña y fragante flor blanca que brota de los arbolitos del parque, y al olería incitaba a mi memoria olfativa el éxtasis de recibir tus besos y tus olores, como buen Lobo que soy. Aletargado, vi que te acercabas; quise levantarme pero preferí esperar que la realidad te desvanezca, como al fantasma de mi vida en que te haz convertido; cuando estuviste cerca me di cuenta que no eras tú, así como yo tampoco soy el que era desde que no estás conmigo. Me dijo Jazmín que no me asuste y yo le dije que no, que estaba sorprendido pero no asustado; sorprendido de estar hablando contigo y que tú seas otra y que nunca lo hayas sabido.

A Jazmín, Sabina, eso no la preocupa. Cada vez que la luna la pone posesiva le muestro el graffiti de la pared de enfrente, que marca su relación conmigo y la mía contigo:

"¿Cómo me harías el amor si en realidad me amaras?"

Tuyo.

Hno. Lobo.

 

VIII

7 de septiembre, 1998

Distrito del Sur.

Sabina: Anoche soñé que mis pesadillas no dejaban dormir a otros lobos, y eso me preocupa.

En el sueño, hecho de una materia densa como tus acáloradas conversaciones sobre 1a fidelidad, el arte y la felicidad, me encuentro en una esquina que parece ser la de tu calle; cada vez que descanso para tomar aire veo que poco a poco van llegando lobos de distinto pelaje y edad, que me van cercando.

Sus ojos son duros, pero de mirada sincera y confiada; la misma confianza que una vez vendida los ha determinado en la condición de Lobos.

  • llegan a ser tantos que temo; así, de tanto temor, vuelvo a ser humano y empiezo a caminar, pero me siguen con el cansado trote del habitante nocturno de la calle, de la estepa; ellos emprenden una marcha que se va haciendo violenta a cada instante, según mi desesperación me haga correr para evitarlos.

Corro, pero me alcanzan, y sus señales de amistad son feroces para mis tobillos, mis manos, mi garganta que desde entonces ya no me acompaña para seguir aullándote.

Pesadillas como esas tengo, Sabina, yo que sólo quería rendir mi memoria en homenaje a tu cuerpo y tus mentiras.

Tuyo.

Hno. Lobo.

 

IX

14 de septiembre, 1998

Distrito del Sur.

Sabina:

Paso días enteros sin hablar. Es decir saludo a todo el mundo y escucho atento sus preocupaciones sobre el tiempo, la ¡legada de "El Niño”, los Padres de la Patria, la muerte de la Madre Teresa y las "razones" para la muerte de la cortesana amante de un Cazador de Amores; es decir, la familia completa de la que todo el mundo se siente parte.

 Jazmín es demasiado paciente conmigo: soporta que no esté cuando me habla, y que no la toque cuando corrige mi cuerpo en cada noche. Pone música y me invita a bailar sus extraños gustos: primero jazz, luego bolero, balada y mambo, para terminar con salsa y rock; dice que debo aprender a bailar de todo y me aprieta contra su pecho, pero yo soy sólo como la marioneta que hace saltar y que busca cuando tiene ganas de un lobo que la haga… yo consiento eso: ser su juguete y oír sus destempladas canciones de amores perdidos y perdones pendientes.

Sabina, en el lugar que te encuentras ahora con él antes yo estuve con ella, pero de todo sólo me queda el recuerdo de que entonces tenía sueños; y eso es tan duro y pesado como mi silencio. Pero no quisiera entristecerte ni decirte que las alegrías que hoy vives...

Quizá sea la última carta que te escriba y nunca envíe, que quede entre los papeles del inventario de mi vida, de mis pequeñas obsesiones y recuerdos de tardes que se incendiaban con un beso o una cerveza, sólo por amor a ti.

Quizá de ahora en adelante me dedique a vivir mi muerte plenamente.

Tuyo.

jueves, 12 de abril de 2012

VÚLGARA POESÍA



Jorge Euclides Prócel

El espejo del fondo del cuarto refleja el patio
repleto de putas. Hay un oscuro ambiente, risa fresca
y olores de esperma muerto. ¡He aquí
el lugar donde habita un prócel!


REVELACIÓN I

Permitidme, Señor, aceptar
La divina gusanera musical que se revela
desbaratándose ante mis ojos,
como una explosión de deseo:
tus criaturas bailando
en HECATOMBRE SODA BAR




LECCION PRIMERA

Después de haberme conocido mi Maestro me despreció:
No me tengas consideración ni miedo, si lo intentas soy terrorífico. Nadie me ha enseñado nunca,
por eso siempre bebo contra la pared mi espalda.




SEGUNDO SUEÑO

La gorda del girasol en la ventana,
el medio día luminoso
la cerveza helada: "Tuve un sueño
con esa trigueña y sus amigos,
que me la compartían".

Tuve un sueño: Yo era capitán
olvidado por su tripulación
en la tormenta.

Tuve un sueño: "La gorda
era mi madre y tú la trigueña que me sufre".




MANIFIESTO

Yo, Luno Amarga, pariente
en tercer grado equinoccial
hacia el eje de un Jorge
llamado El Prócel, digo y escribo,
entre vaso y botella, entre noticias y baladas,
que la vida es lo primero - esta es la filosofía
de la hora ciega- y por lo tanto,
decreto, inspirado por el fuego de la adrenalina
y el amor frustrado:
1.               - que ningún cuerpo sea imposible por las noches.
2.               - que la historia de la vida
sea como las cicatrices, como los besos
dejados en trasero adolescente, por lo tanto:

¡Vúlgara poesía! Sea pues, erradicada
la literatura y los dogmas
de valores que nunca nadie ha conocido
y perseguido, las primas
y las cotizaciones,
las noputas
y el silencio!


TOCADO POR EL HÁLITO

Es siempre con la tercera cerveza que mi humor se materializa.
(golpeado por el fósforo que me prende el cáncer, dije:
la sangre y el semen son hermanos
en el siglo que nos viene. Digan
algo sobre el sida, cuéntenme
de las penas soldadas
a las venas de los muertos. Comenten
del oráculo y los virus,
digan algo,
limpiando el flujo lunar y la ofrenda del cordero.

Sé -un Judío que vive en mi cuerpo
como si mi abuelo fuera-, me dijo
que el Altísimo gozaba de la sangre
tocada por el fuego, allá
en los tiempos antiguos".

Pero sólo conseguí
el aplauso de Lucyfernanda,
sentada en una mesa del rincón,
junto a las estatuas.




PERDIDO

Siempre búscala a ella,
en el centro de la pista. Mírala:
Ahí está, si quieres recrearte como Dios manda.
Podría decir su nombre en este canto,
porque bien la conozco como a mi amor,
y sé que eso la alabaría.




EL VIAJE

Me saco los lentes, porque no son necesarios en el sueño.

Permanezco vigilante de lo que haga o piense,
y no me dejo un tiempo libre para evadirme. .

Camino el sueño que yo quiero - ¡Ah, caramba,
estoy metido en los cristales,
que se queman en mis venas!.



SEGUNDA SENTENCIA

Soy un hombre libre, nada me atormenta,
nada me preocupa. No amo ni nadie me
ama.
¿Qué más puedo pedir o aspirar?,
habría dicho el viejo Miller,
pero no soy él. Por eso donde quiera que
veo
encuentro las formas de tu culo y lloro.



LA PEQUEÑA

La pequeña golpea con la cadera un tambor de calavera y canta imágenes de cuerpos desnudos bajo el agua.

Hierba y humo, sonrisa que destella,
caspa de cristal,
canguil rosado con bikini,
memoria de baladas en inglés.

Bésame, pequeña diosa, e invítame a comer tus fetos negros
con cerveza de olvido y misericordia.